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domingo, 5 de octubre de 2025

EL BATALLÓN DE "HEROES" QUE VA PARA GAZA

Dicen en Plato, Magdalena, que no hay nada más rápido que un chisme con patas… salvo la velocidad con la que se esconden los amigos cuando los llaman a la guerra. Todo empezó cuando diariamente las publicaciones a través de Facebook y otras redes sociales los petristas acérrimos emprenden la defensa de cualquier acción que realice su máximo Comandante. En las noticias apareció el presidente Petro condenando la guerra de Israel en Gaza, lo cual fue el detonante para que todos sus defensores tomaran la decisión de ir a luchar a la Franja de Gaza contra Israel, ese enemigo que ayudado por el Imperio ultraja y masacra a los combatientes de Hamas.

Un domingo soleado, entre dominó y cerveza Águila, cuando un grupo de luchadores de teclado, en Plato: Los Meriño del 7 de Agosto, Johnny Pineda, Carlos Fonseca, Víctor Martínez El Cabe, El Parche; en El Carmen de Bolívar: El Pilo, Pedro Hernández, Jaider De Ávila, Julio Cárdenas el gran verseador, Miguel Angel Ochoa Romero (el más loco), el profesor Richard Montes, el Dr. Moisés Morante y un mail que mandó Juan Carlos Pardo que lo apuntaran que él iba desde Chile; en Tenerife: Juan Carlos Curcio y Maximio Charris y en Zambrano: Marco Hoyos; todos juraron en voz alta -y con pecho inflado- que, si el presidente Gustavo Petro los necesitaba, ellos mismos se iban a Gaza a dar ejemplo de valentía. El destino, que siempre tiene oído fino, los escuchó. Y no pasaron ni tres días cuando Petro, con su solemnidad costeña de plaza pública, anunció que ya tenía designado a un comandante cultural para la misión: Álvaro Rojano Osorio, escritor de tertulias, café y tamboras, quien de repente pasó de criticar novelas en ferias del libro a repartir órdenes militares como si fueran volantes de carnaval.

La cita para recoger a los nuevos “combatientes” se acordó en la plaza de cada pueblo, justo al frente de la iglesia. Rojano llegó puntual, con su sombrero vueltiao ladeado, un morral lleno de poemas bélicos y hasta una libreta donde pensaba escribir la epopeya de estos héroes costeños rumbo a la Franja de Gaza a combatir al transgresor Israel. Pero cuando tocó la hora de embarcar, ¡zas! Ni un alma apareció. En vez de botas, se escuchaban solo excusas volando de puerta en puerta:

—Comandante, yo no puedo, tengo diarrea fulminante desde anoche…

—Ay, Rojano, qué pena, el médico dice que tengo gastritis nerviosa de tanto pensar en misiles…

—Yo iba a ir, pero el arroz con coco me cayó malísimo, mejor mándenme por Zoom.

El pobre Rojano, con su libreta en blanco, lo único que pudo anotar fue la lista de enfermedades inventadas: diarreas patrióticas, estómagos rebeldes y flatulencias de última hora. La tropa entera se había declarado en emergencia gástrica y hasta el “comandante cultural” sintió que también estaba sufriendo de los mismos males.

Así fue como el batallón fantasma de Plato, Tenerife, El Carmen y Zambrano quedó en la historia: guerreros de teclado en Facebook y lengua en la parranda, pero con el estómago flojo a la hora de la verdad, acabaron con el Lomotil en esa región. Petro, dicen, todavía está esperando a que se recuperen de la diarrea colectiva para emprender el viaje… aunque en el fondo ya sospecha que esa guerra nunca verá soldados de dominó, cerveza y mucha habladera.

sábado, 20 de mayo de 2023

EL DÍA QUE SHAKIRA VISITÓ A EL CARMEN DE BOLÍVAR

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Había llegado el día más esperado en El Carmen de Bolívar, un lugar lleno de color, música y alegría. Pero esta vez, la emoción estaba en su punto máximo porque se corrió la voz de que Shakira, la famosa cantante y bailarina, visitaría el pueblo. ¡La noticia causó un alboroto que se podía sentir en el aire!

El pueblo entero se preparó para recibir a su ídolo. Las calles se llenaron de carteles, banderas y globos con la imagen de Shakira. Eduardo Sanabria mandó a adornar al Restaurante “Embajador” para invitar a Shakira a un mote de queso rociado con asiento de chicharrón. Las tiendas vendían pelucas y atuendos similares a los de la estrella del pop, existían delegaciones de los profesores con sus representantes Jaider de Ávila y Richar Montes, los pintores estaban abanderados por Pedro Hernández, los precandidatos a la alcaldía aprovechando la multitud se les hacía la boca agua por la algarabía que despertaba esa avalancha de personas entusiasmadas, Julio Kiko Kiko tenía preparado su corcel para ser el primero en el desfile y poder demostrar sus habilidades de jinete ante Shakira, todos miraban con manifiesta envidia a Freddy Luna que estaba organizando a las cheerleader llamadas  "las Tanguitas Rojas" y las demás personas en sus casas practicaban sus movimientos de caderas frente al espejo para estar listos.

Finalmente, el día llegó y la plaza central estaba abarrotada de fanáticos ansiosos. Las autoridades civiles, militares y esclesiásticas con sus banderas y sus comitivas presidían el magno evento. El presentador del espectáculo Arnulfo Sierra Cueto “El Pilo” dio la seña, el tres veces rey de la piquería vallenata Julio Cárdenas dedicó un hermoso verso de bienvenida, la música empezó a sonar y todos levantaron la vista hacia el escenario principal. Pero en lugar de Shakira, apareció ¡Shakiro, un imitador muy peculiar!

Lucía un traje brillante y su peluca rubia se movía de un lado a otro con cada paso. ¡Parecía una versión divertida y exagerada de la verdadera Shakira! La multitud estaba desconcertada al principio, pero pronto se desató la risa y los aplausos. Shakiro, sin inmutarse, comenzó a cantar y bailar al ritmo de los éxitos más famosos de Shakira. Su voz, aunque no era igual a la de la cantante original, tenía un tono cómico y una forma única de pronunciar las palabras. La gente no pudo evitar reír y disfrutar de la actuación de este personaje.

Pero lo más gracioso sucedió cuando decidió invitar a algunos voluntarios al escenario. Uno por uno, subieron fanáticos emocionados que imitaron los movimientos de Shakira con torpeza y exageración. Algunos trataban de mover sus caderas como lo haría Shakira, pero terminaban tropezando y cayendo al suelo.

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La risa se apoderó del lugar mientras el sorprendente Shakiro se unía a la diversión. Él mismo se lanzó al suelo en una graciosa parodia de una de las coreografías más famosas de Shakira. La multitud estalló en carcajadas y aplaudió con entusiasmo, disfrutando de la energía contagiosa y el buen humor de este gran imitador. 

El día continuó con juegos y concursos divertidos, donde todos intentaban imitar los movimientos únicos de Shakira. El pueblo demostró que no importa cuán talentosos o graciosos sean, lo importante es disfrutar de la música y la risa en comunidad.

Cuando llegó el momento de despedirse, Shakiro agradeció a todos por su calurosa bienvenida y les recordó que lo más importante es divertirse y no tener miedo de ser uno mismo. La gente se despidió con risas y abrazos, sabiendo que habían vivido un día inolvidable. El pueblo de El Carmen de Bolívar nunca olvidaría ese día tan especial, en el que Shakiro les hizo reír y disfrutar como nunca antes. Y aunque la verdadera Shakira no había estado allí, todos sabían que habían experimentado algo único y memorable. Se había ganado un lugar especial en sus corazones como el imitador más divertido y carismático.

A partir de ese día, cada vez que alguien mencionaba a Shakira en El Carmen de Bolívar, todos recordaban la visita de Shakiro y sonreían. Incluso comenzaron a organizar festivales y concursos de imitadores, donde la comunidad se reunía para celebrar la música y el buen humor.

jueves, 13 de abril de 2023