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| Que día! |
En Yopal, Casanare, donde encontré a Mario Ernesto Pulido, recién regresado de Alemania. No
vino hablando alemán, pero sí con la brillante idea de montar una cancha de tejo en Munich, aprovechando que Lucho Díaz está en el Bayern. Según él, será el “OktoberTejoFest”, con cerveza artesanal y mecha al gusto.
En el norte de Bogotá, donde María Victoria Rincón,
nuestra querida “Toyita”, decidió que eso de dibujar
planos no va más. “Lo mío es recorrer las Europas”, me dijo mientras
planificaba su próxima visita a París. Sus herramientas ahora son la maleta y
el selfie stick. Luz Mery Torres la "Monita" se mudó para Suesca a cultivar flores, quiere pasar feliz con su nieta. Gloria Gordillo me sorprendió
con una noticia internacional: “¡Me devuelvo pa’ Argentina! Milei está
repatriando y pagando en dólares”. Ya la imagino diseñando planos libertarios y
diciendo: “¡Viva la libertad, carajo!”, mientras cobra en verde.
Entre
tanto, Olga Marina se cansó del cemento y los planos. Se devolvió a Ubaté, inspirada por el olor del campo y el queso fresco.
Su nuevo proyecto: vender quesadillos en la entrada de
Cucunubá. Rubén Zuluaga Alean
decidió que no voy nunca más a Barrancabermeja y
se mudó a Santa Marta (pensionado por Ecopetrol), donde los planos son
las olas y los renders, las puestas de sol. “Aquí los edificios se hacen con
brisa marina y arena”, asegura con una limonada de coco y un cayeye en la mano.
En Riohacha, el arquitecto Luis Cotes
colgó la escuadra y el escalímetro para dedicarse a armar un conjunto vallenato, dice que le va mejor con el acordeón que con AutoCAD, y que su nuevo lema es:
“Si el plano no cuadra, se toca en fa mayor”. Y en Barranquilla, el siempre práctico Oscar Andrade Oviedo confesó que está pensando en devolverse para Plato, donde tiene un hato con bastante ganado y tierras. “Eso sí deja”, me dijo con sabiduría
ganadera. “El cemento se cuartea, pero la vaca siempre da leche”. y en Cartagena mi amigo José de Pombo Betín tiene una gran ilusión de mudarse para Fortaleza en el Brasil para estar más cerca de la modelo Amanda Gomes Silva.
Así
transcurrió esta crónica arquitectónica, llena de giros, planos doblados y
sueños construidos con humor. En conclusión, los arquitectos no solo diseñan
casas: diseñan su propio destino, aunque a veces el plano los lleve del tejo bávaro el quesadillo sabanero y a los
conjuntos vallenatos.

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