Mostrando entradas con la etiqueta día del arquitecto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta día del arquitecto. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de octubre de 2025

EL DÍA DEL ARQUITECTO

Día del arquitecto
Que día!
Dicen que el Día del Arquitecto es para celebrar la creatividad, la visión y la capacidad de soñar ciudades imposibles. Ser arquitecto es tener la cabeza en las nubes, pero con los pies en el concreto. Pues bien, este año el concreto se encareció, los clientes se evaporaron y los renders quedaron en “modo ahorro”. Así que, con motivo de su día, decidí hacer una encuesta entre mis amigos diseñadores… y lo que descubrí fue un mapa mundial del rebusque creativo con estilo técnico.

En Yopal, Casanare, donde encontré a Mario Ernesto Pulido, recién regresado de Alemania. No vino hablando alemán, pero sí con la brillante idea de montar una cancha de tejo en Munich, aprovechando que Lucho Díaz está en el Bayern. Según él, será el “OktoberTejoFest”, con cerveza artesanal y mecha al gusto. En el norte de Bogotá, donde María Victoria Rincón, nuestra querida “Toyita”, decidió que eso de dibujar planos no va más. “Lo mío es recorrer las Europas”, me dijo mientras planificaba su próxima visita a París. Sus herramientas ahora son la maleta y el selfie stick. Luz Mery Torres la "Monita" se mudó para Suesca a cultivar flores, quiere pasar feliz con su nieta. Gloria Gordillo me sorprendió con una noticia internacional: “¡Me devuelvo pa’ Argentina! Milei está repatriando y pagando en dólares”. Ya la imagino diseñando planos libertarios y diciendo: “¡Viva la libertad, carajo!”, mientras cobra en verde.

Entre tanto, Olga Marina se cansó del cemento y los planos. Se devolvió a Ubaté, inspirada por el olor del campo y el queso fresco. Su nuevo proyecto: vender quesadillos en la entrada de Cucunubá. Rubén Zuluaga Alean decidió que no voy nunca más a Barrancabermeja y se mudó a Santa Marta (pensionado por Ecopetrol), donde los planos son las olas y los renders, las puestas de sol. “Aquí los edificios se hacen con brisa marina y arena”, asegura con una limonada de coco y un cayeye en la mano.

En Riohacha, el arquitecto Luis Cotes colgó la escuadra y el escalímetro para dedicarse a armar un conjunto vallenato, dice que le va mejor con el acordeón que con AutoCAD, y que su nuevo lema es: “Si el plano no cuadra, se toca en fa mayor”. Y en Barranquilla, el siempre práctico Oscar Andrade Oviedo confesó que está pensando en devolverse para Plato, donde tiene un hato con bastante ganado y tierras. “Eso sí deja”, me dijo con sabiduría ganadera. “El cemento se cuartea, pero la vaca siempre da leche”. y en Cartagena mi amigo José de Pombo Betín tiene una gran ilusión de mudarse para Fortaleza en el Brasil para estar más cerca de la modelo Amanda Gomes Silva. 

Así transcurrió esta crónica arquitectónica, llena de giros, planos doblados y sueños construidos con humor. En conclusión, los arquitectos no solo diseñan casas: diseñan su propio destino, aunque a veces el plano los lleve del tejo bávaro el quesadillo sabanero y a los conjuntos vallenatos.

Porque al final, cada uno construye como puede... y este Día del Arquitecto, la mejor estructura sigue siendo una buena sonrisa.